Neurociencia en Los Peques II

Neurociencia en educación infantil (II)

La semana pasada dábamos algunos consejos desde el punto de vista del neuroaprendizaje para ayudar a los más pequeños y los «no tan pequeños» en su período de aprendizaje. Esta semana continuamos con algunos consejos más que nos habéis pedido.

6. Practicar frecuentemente el recuerdo de lo aprendido

El recuerdo, sirve para evaluar lo aprendido y seguir aprendiendo. El preguntar sobre la información recientemente aprendida beneficia a la memoria a largo plazo promoviendo el reclutamiento de los circuitos neuronales del recuerdo . Tal actividad aumenta la sensación subjetiva que tiene el estudiante de estar aprendiendo y reduce su ansiedad.Recordar lo aprendido

7. Un poco de estrés no es malo

Aunque esta es una afirmación que puede sorprender, en situaciones emocionales o de estrés moderado, la activación de estructuras cerebrales como la amígdala y la liberación en la sangre de hormonas como la adrenalina y los glucocorticoides pueden contribuir a la facilitación del aprendizaje y la memoria actuando directa o indirectamente sobre los circuitos neuronales del cerebro. Un modo de inducir esa emoción o estrés moderado en los alumnos consiste en proporcionarles antes de nada información motivadora sobre la materia a aprender, algo que conocen sobradamente los buenos docentes.

8. La lectura

Leer es uno de los mejores ejercicios posibles para mantener en forma el cerebro. Leer requiere poner en juego  procesos mentales como la percepción, la memoria y el razonamiento. Cuando leemos, activamos preferentemente el hemisferio izquierdo del cerebro, que es el más dotado de capacidades analíticas en la mayoría de las personas, pero son muchas las áreas cerebrales de ambos hemisferios que se activan e intervienen en el proceso. Decodificar las letras, las palabras, las frases y convertirlas en sonidos mentales requiere activar amplias áreas de la neocorteza cerebral.

El libro y la lectura es un “gimnasio” asequible y barato para la mente. leer como gimnasio para la mente

9. Inmersión temprana en más de una lengua

Los niños que aprenden idiomas en su infancia consiguen una mayor atención selectiva y más desarrollado el hábito de conmutar contenidos mentales, lo que les facilita la adquisición de aprendizajes complejos, especialmente los que implican cambios en las reglas de ejecución. No os preocupéis si en estos años,vuestros niños “más lentos” aprendiendo el idioma materno. Finalmente los bilingües son más rápidos y efectivos que los monolingües. Además tienen mayor capacidad de ejecución y flexibilidad mental. No hay que olvidar y por eso de las innumerable actividades que desarrollamos y que tienen como elemento principal a la Música. El estudio y práctica ésta puede tener un efecto similar en la medida en que es también otra forma de lenguaje.

10. Evaluaciones orales

Sabemos que para la mayoría hablar de exámenes orales…es sinónimo de “temblores, sudores fríos y sequedad de la boca”, pero no olvidemos que con este tipo de evaluación, se consigue tipo de estudio mucho más basado en la comprensión de los materiales y la información que en su simple memorización. Son además métodos que generan una memoria a largo plazo mucho mejor que la que resulta del tipo de estudio consistente en repasar una y otra vez textos o apuntes de una materia.

Nos gustaría resumir todo lo anterior en que, en general, los ambientes enriquecidos y todas aquellas actividades mentales o intelectuales que suponen esfuerzo y desafío son más útiles para formar buenas memorias que aquellas que se realizan sin apenas esfuerzo.

premiar esfuerzoValoremos y premiemos el esfuerzo en todo lo que hagan y hagámosle sentir que el esfuerzo es el objetivo prioritario porque es lo único que pueden controlar.